“Jugué a ser Dios y creé la vida en mi computadora…”

Este fue el título que Thomas S. Ray otorgó al artículo donde narra sus experiencias con el desarrollo de un Universo en su computadora en los inicios del año 1990.

“… No creo que en mi universo virtual vaya a tener éxito en crear jirafas o ñus metafóricos, son criaturas demasiado complicadas. En cambio, estoy convencido de que podré diseñar un universo suficientemente rico para que la evolución pueda ir hasta el fin de su curso para completar su obra. Y de ahí, la inteligencia sería el próximo paso. Somos nosotros mismos la prueba viviente de que la evolución es capaz de crear inteligencia a partir de nada, o casi nada. ¿Podrán las máquinas llegar a ser inteligentes? Lo ignoro, pero si la respuesta es afirmativa, la evolución es la manera más segura de alcanzar esa nueva cumbre…”

Contestar a esta entrada